Sin embargo, en el mismo San Pedro Sula hay otro recinto deportivo que muchos llaman el verdadero infieron catracho. Se trata del estadio Francisco Morazán, un complejo inaugurado en 1970.
En esta cancha, la selección mayor de Honduras, de la mano del técnico serbio Bora Milutinovic, derrotó por primera vez en su historia a México (año 96).
Lo que convierte al Morazán en un estadio tan temido, en una caldera, es la cercanía que tienen los fanáticos al terreno de juego, ya que las tres graderías que componen el estadio están muy cerca de la cancha y no separadas por una pista atlética como sucede en otras sedes.
El exseleccionado nacional, Percival Piggot, visitó tras los entrenamientos de la "H" el estadio Morazán, donde jugó varias veces, ya que en su época de futbolista tuvo un pasaje por el Victoria, club de este país, y reconoció lo complicado que era jugar en esta cancha.
Además, dos personajes involucrados al fútbol de este país, quienes estaba de visita en el estadio, contaron que la gente asiste y apoya más en este feudo que en el Olímpico Metropolitano. "En este estadio la gente presiona mucho más que en cualquier otro del país", manifestaron las personas a este medio.
Días atrás, los exjugadores de la Roja Ricardo James y Mario Anthony "Chalate" Torres también aseguraban, en una entrevista brindada a 10 Deportivo, que el Morazán si es un verdadero "infierno" y lo consideraban en un estadio más difícil de visitar que el Metropolitano.
Actualmente, por no presentar las mejores condiciones tanto en su estructura como en su engramado, el Morazán no está siendo utilizado por la selección de Honduras, pero es la sede del Real España, entidad de la primera división de fútbol de este país.
El verdadero infierno "Catracho" se llama Francisco Morazán
El estadio Olímpico Metropolitano de Honduras es desde hace varios años el fortín de la selección de Honduras. Es un feudo que mete miedo a sus rivales y pocos han podido rescatar puntos de allí.