Poyatos solo sabe llorar
Desde que aceptó que despidieran a su asistente, Mario “El Cholito” Méndez, y al preparador físico Richard Caicedo, sin una clara justificación, Alfredo Poyatos dio pruebas contundentes de que es un hombre al que le falta personalidad.
Lloró -literalmente hablando-, se lamentó, pero en vez de renunciar, al final aceptó la grosera imposición.
Tal vez, Poyatos apostó por seguir al frente pensando en que una hipotética gran actuación en el Mundial Sub-20 elevaría su cotización como estratega, mas todo le está saliendo al revés: su devaluación es estrepitosa. Solo un milagro ante Brasil lo salvaría.
Un estratega debe irradiar optimismo
Tras la derrota ante Egipto, a través de la TV, noté a un Poyatos demacrado, desmoralizado y, prácticamente, al borde del llanto. Y allí me di cuenta que, cada vez que se le presentan situaciones adversas, el director técnico de la Rojita recurre a las lágrimas. ¡Craso error, Alfredo! Un DT no puede transmitirle un mensaje derrotista a sus pupilos y mucho menos en momentos difíciles.
Hace falta personalidad
Falta de personalidad por parte de Poyatos y también del equipo; y para ganarle a un equipo individual y colectivamente superior, como Brasil, hace falta eso: personalidad.