La actitud de Julio Dely Valdés
Siempre he admirado a Julio Dely. Su trayectoria deportiva es digna de resaltar. Fue la presión que ejercieron los periodistas deportivos y la afición del fútbol decisiva para que a Dely le dieran la dirección de la Roja.
Recordemos, y esto Julio lo sabe, que hubo federados que lo despreciaron.
Dely, fuera de control
Dice el adagio que “el poder no corrompe, el poder desenmascara”. A Dely la máscara se le ha caído: a cada crítica responde con insultos, no con argumentos. Está fuera de control, prepotente. Siento que abusa de su condición de ídolo, pero, recuerda, Julio, que los ídolos no son infalibles y la historia está llena de la caída de muchos de ellos. Estoy seguro que en España, Italia y Uruguay no hacías gala de la actitud irrespetuosa a la que ya nos has acostumbrado.
No es la primera vez
Hace algunos años Julio había dado señales de no aceptar críticas [de la afición y la prensa panameña, claro] al decir que él había jugado más de 300 partidos en la élite y, por lo tanto, nadie le podía decir nada. Ni Maradona ni Pelé habrían recurrido a tal disparate.
Ignora “El Panagol” que el fútbol es un deporte tan universal, tan popular, que hasta un recién nacido podría darte una lección.