“Nica”, tú no cambias
La vieja fábula de la rana y el escorpión es el reflejo de la personalidad de Luis "El Nica" Concepción: así es tu naturaleza.
Se suponía que en la revancha, que tanto pediste, contra el mexicano Hernán "Tyson" Márquez, yo iba a ver a un nuevo Nica, a un boxeador inteligente, con otra estrategia basada en el estudio minucioso del oponente. Pero no, me encontré con el mismo irresponsable de siempre.
¿Irresponsable? Si me preparé bien, ripostará El Nica. Y puede ser que hayas madrugado y corrido como nunca en tu vida, pero la noche del sábado, en el Día D, echaste por la borda tanto sacrificio porque la forma en la que saliste de tu esquina con esa mirada que decía "a ti te acabo ya" le avisó a Tyson que tú no cambias, que eres igual que el escorpión.
Ante Márquez saliste con tu clásica la guardia baja, dispuesto a noquear en la primera vuelta, pero te olvidaste de la zurda del mexicano que el 2 de abril te destrozó el rostro en la Arena Roberto Durán aquella noche en la que perdiste la corona que ahora luce, y muy bien, Márquez.
Nica, tú no eres ningún chiquillo, y ya es hora que reflexiones sobre tu futuro, sobre tu preparación, sobre tu personalidad y si de verdad vale la pena seguir en el boxeo, porque tus fanáticos, que son muchos, no merecen semejante decepción.