Dios, que acabe la violencia en Panamá
Es triste que la violencia siga marcando a nuestro balompié nacional. Primero fue el jugador chorrillero Javier De La Rosa, quien fue asesinado a tiros minutos después de haber disputado un partido de semifinal en la Liga Panameña de Fútbol (LPF), en el torneo pasado. Ahora es el jugador del San Francisco, José Luis Garcés, que según el propio delantero, fue amenazado de muerte si se atrevía a aparecer en el partido de vuelta ante el Chorrillo.
Solo pido más seguridad
Después de lo que le sucedió a Garcés, solo le pido al gerente general de Prodena, Ramón Cardoze, que garantice la mejor seguridad cuando se juegue la final entre Plaza Amador y Chorrillo en el Estadio Rommel Fernández Gutiérrez, programada para el próximo viernes.
¡Cuidado, que este es un tema delicado!
Richard Parra debe renunciar
Después de lo que le pasó al Sporting esta temporada, el colombiano Richard Parra debe renunciar y tomarse unas largas vacaciones por su tierrita. Y es que Manolo Mirambel, el mandamás del Sporting, le puso a Parra en sus manos un Ferrari para que lo llevara a la disputa del título; sin embargo, por segunda ocasión falló.