CARLOS CASTILLO, DEBES RENUNCIAR
Sentado en el cómodo sillón de mi hogar apunté dos preguntas que hoy vuelven a señalar a Carlos Castillo, presidente de la Federación Panameña de Natación (FPN), como el único culpable de que nuestro país no tenga, por primera vez en muchos años, un representante de esta disciplina en unos Juegos Olímpicos.
¿Quién aseguró la presencia de Diego Castillo y Edgar Crespo en los Juegos Olímpicos de Londres?
¿Quién fue el que jugó a la suerte con la vía invitacional en vez de ir a lo seguro con la universalidad?
Analiza estas preguntas, Carlos Castillo, y verás que, por vergüenza, debes renunciar.
¿Y si hubiera escogido la universalidad?
Si esta hubiera sido la decisión de Carlos Castillo, no le quedaba otra opción que descartar a Edgar Crespo o a su hijo Diego Castillo y designar a una dama panameña con los mejores registros, que en ese caso sería Samantha Hoss.
Al tomar este mecanismo clasificatorio, nacía otra pregunta: ¿Quién acompañaría a Hoss? Está claro que por mérito y rendimiento tendría que ser Crespo.
¿Y entonces? ¿Por qué no se tomó esta decisión?
Con lo anterior, queda clara la razón por la que pido la renuncia de Carlos Castillo.