Londres 2012 para el olvido
Para Panamá los Juegos Olímpicos de Londres 2012 son para el olvido. La deshonestidad, las mentiras y la irresponsabilidad, tanto de atletas como de dirigentes, fue lo que distinguió a la delegación nacional que tan mal nos representó.
Urge que Pandeportes tome nota de lo acontecido y que se haga una revisión minuciosa del plan de becas, porque ya no se puede seguir dándole dinero a atletas que no tienen mayores proyecciones de cara a Río 2016.
Respecto a profesionales como Irving Saladino y Alonso Edward, quienes reciben arriba de 60 mil dólares anuales del Estado, hay que llamarlos a capítulo y hacerles saber que el apoyo que se les dé estará sujeto a los resultados en próximas competencias. Así mismo habrá que exigirle a la desacreditada dirigencia deportiva seriedad en la planificación.
Londres 2012 nos deja un sabor amargo. Es el peor desempeño para una delegación criolla en citas olímpicas. Solo la taekwondista Carolena Cartens puso esa dosis de seriedad y entrega que a los demás les faltó. Y para ella, todos mis respetos y admiración. Sigue así.
Es triste, pero hubo atletas y dirigentes que fueron abiertamente a hacer turismo y otros que descaradamente mandaban a callar a sus críticos, a pesar de que reciben jugosas sumas de dinero del Estado para su preparación. Londres ha dejado al descubierto las carencias de un deporte panameño colmado de dirigentes que le han contagiado a ciertos atletas su falta de valores y principios deportivos.