Uno de los recursos más importantes con los que cuenta la hípica es el sistema de circuito cerrado, antes conocido como "Patrulla Fílmica".
Este elemento de carácter tecnológico, además de la función primordial de transmitir las carreras en vivo tanto en el hipódromo, como en las agencias de apuestas y por cable, puede ser utilizado como herramienta para dilucidar cualquier queja o reclamación que se produzca después de terminada una carrera.
En otras oportunidades hemos señalado la necesidad que se hagan las gestiones para renovar ese equipo, especialmente las cámaras que se emplean para analizar los reclamos e investigaciones que reglamentariamente adelanta el Cuerpo de Comisarios.
A veces se debe hacer un esfuerzo casi sobrenatural para poder descifrar si en una carrera se produjo efectivamente un cambio de línea lo suficientemente brusco como para alterar el resultado.
Las vistas que se registran en el punto de partida, cuando las carreras se disputan sobre 1300 ó 1400 metros, son realmente complicadas, mucho más cuando las carreras son nocturnas.
Insistimos en que esa es una tarea pendiente que le tocará resolver a la empresa que maneja los destinos del templo hípico.
El Cuerpo de Comisarios tendrá sus desaciertos, como es propio de humanos, pero eso puede minimizarse con la dotación de mejores herramientas para que emitan sus juicios.
Cuando se dan fallos sobre los cuales hay la sombra de la duda, la justicia se vuelve débil. Por ello es indispensable que los elementos probatorios sean fehacientes y en el caso de las carreras, un vídeo claro sirve para despejar cualquier incógnita.