La situación del detenido general Martín Balza por el tráfico de armas argentinas empeoró ayer al ser pedido su procesamiento, en tanto la defensa del ex presidente Carlos Menem (1989-1999) pidió mayor seguridad en torno a la mansión donde seguirá arrestado el ex mandatario.
El fiscal Carlos Stornelli pidió al juez Jorge Urso procesar y dictar prisión preventiva contra Balza, ex jefe del ejército argentino y héroe de la guerra de Malvinas, acusado de ser uno de los organizadores del contrabando de material bélico a Croacia y Ecuador, entre 1991 y 1995. Balza se encuentra detenido desde el pasado miércoles en una unidad militar, donde hoy cumplirá 67 años.
La detención del militar hace una semana había sido el preludio de lo que sucedió con Menem el jueves pasado, cuando se convirtió en el primer ex jefe de Estado elegido democraticamente en ser detenido en más de un siglo de vida política, aunque con un beneficio domiciliario por tener 70 años.
Oscar Roger, uno de los abogados de Menem, anunció en rueda de prensa haberle presentado el martes a Urso una solicitud de "mayores condiciones de seguridad, para evitar tumultos y aglomeraciones" en la residencia prisión de la localidad periférica de Don Torcuato.
Fuentes judiciales anticipaban a la prensa que Urso haría más estrictas las condiciones de detención de Menem, al acotar los horarios de visitas, pero ninguna decisión al respecto fue comunicada por el juzgado.