El Atlético de Madrid inició ayer su defensa del título de la Liga Europa con una derrota inesperada en Salónica, 1-0 contra el Aris, en un duelo gris de los rojiblancos, inofensivos durante casi todo el partido y derribados por un gol del español Javier Peral, Javito, en el comienzo de la segunda parte.
El estadio Kleanthis Vikelidis siempre fue un escenario incómodo para el conjunto madrileño, que quizá echó de menos en ataque al argentino Kun Agüero, lesionado, y que nunca ofreció la sensación de tener controlado el encuentro, ni con el 0-0 ni mucho menos con el 1-0, a pesar de sus intentos finales por lograr el empate.
El partido, como se preveía no fue nada fácil para el Atlético, que se encontró con un rival competitivo, que nunca ha perdido como local en competiciones UEFA, que imprimió intensidad al choque y que no dejó ni un solo espacio a la imaginación del equipo rojiblanco en toda la primera mitad, en la que la presión del Aris ahogó todos los intentos ofensivos del conjunto madrileño. Y sin apenas faltas.
Un oponente muy incómodo y muy serio tácticamente que, de inicio, contrarrestó la superioridad técnica del bloque dirigido por Quique Sánchez Flores con una lucha incansable y con velocidad por las bandas, sobre todo, en el lado derecho, ocupado por el español Javito, pero que solo inquietó a los rojiblancos a balón parado.