En los corrillos hípicos se conoció extraoficialmente sobre un informe que dará la Junta de Control de Juegos en el cual se confirmará que se otorgarán los permisos solicitados por la empresa Hípica de Panamá S. A. para iniciar operaciones en nuestro medio.
Sectores vinculados a los dueños de caballos aseguran o, por lo menos, sospechan que dentro del paquete que presentará la Junta no está el relacionado con la cesión, por parte del Estado de la participación a la cual tiene derecho, al fondo de premios que se paga a los dueños. Se trata unos 600 mil balboas.
En honor a la verdad los dueños de caballos del Hipódromo Presidente Remón, son unos héroes. Con virtudes y defectos, pero héroes al fin.
Ante el hecho de que todavía no ha sido autorizada la cesión de dicho dinero a los premios, desde comienzos de este año los premios se han visto menoscabados en alrededor de 9 mil semanales.
El estipendio que están recibiendo semanalmente los profesionales de la hípica y los dueños de caballos, quienes son los que invierten, trasciende lo ridículo.
Somos conscientes del esfuerzo que se está haciendo a nivel gubernamental para ordenar las finanzas del país y que las recaudaciones son pieza fundamental en esa política, pero una operación matemática sencilla nos revelaría que es más conveniente renunciar a 600 mil balboas por uno o dos años más, mientras se le da la oportunidad a una actividad con posibilidades de repuntar, que provocar su colapso y tener que bregar con la carga social que significarían los miles de empleos directos que allí se general.
Acuerpamos que se de ese "empujón gubernamental" y a cambio pediríamos a los dueños de caballos que renuncien a la línea dura y cooperen con la nueva empresa a ver si ponemos el negocio a andar.