Barcelona viaja a Valladolid con el objetivo de conseguir una victoria que le permita acostarse hoy a ocho puntos del Real Madrid y acabar invicto la primera vuelta del campeonato español.
Tras caer eliminado de la Copa del Rey, el conjunto azulgrana quiere volcarse en el torneo de la regularidad, pues no volverá a tener partidos entre semana hasta dentro de un mes, cuando regrese la Liga de Campeones.
En Valladolid, Guardiola tendrá que inventarse un pivote defensivo que cubra las espaldas de Xavi e Iniesta. Touré Yaya sigue en la Copa de África y Sergio Busquets, aquejado de un fuerte golpe en el riñón izquierdo, se vio obligado a guardar reposo durante toda la semana.
El técnico catalán ha recuperado a Puyol después de que éste no se entrenase ayer por unas molestias en la espalda, baraja varias opciones para cubrir esa posición de mediocentro.
Márquez, Piqué e incluso Chygrynskyi podrían adelantarse su posición hasta al centro del campo. También podría jugar Keita, toda vez que esta semana se ha reincorporado a los entrenamientos tras caer eliminado con Malí en la Copa de África.
El Real Valladolid, con las bajas de Sisi y Álvaro Rubio, recibe al Barcelona con el objetivo de intentar dar la sorpresa en medio de una mala racha de resultados que puede propiciar que el equipo vallisoletano caiga a puestos de descenso en caso de derrota.
El técnico del equipo vallisoletano, José Luis Mendilibar, recupera respecto a la última jornada de Liga al portugués Pelé, al uruguayo Canobbio y al brasileño Nivaldo Santana.
"Sabemos que tenemos que estar a tope y que habrá que poner cabeza a la hora de correr", ha manifestado a los periodistas el entrenador vizcaíno, quien calificó al Barcelona como "el mejor equipo del mundo".
Los catalanes no pierden en el feudo vallisoletano desde el 20 de octubre de 2002 (2-1). Por lo demás, el Barça ha ganado dieciocho veces en Zorrilla, ha empatado diez y ha perdido once, de modo que en el aspecto estadístico el estadio pucelano ha sido propicio para el equipo azulgrana.