Con la baja del centrocampista Jonathan Santana, aquejado de una contractura muscular en la pierna izquierda, Paraguay encara el compromiso ante Eslovaquia, mentalizado de llevar la iniciativa en el juego y obtener un triunfo que les allane el camino a los octavos de final.
Los eslovacos, debutantes mundialistas, llegan al partido tocados porque dejaron escapar en tiempo de reposición una victoria, frente a Nueva Zelanda, que ya tenían en el bolsillo.
El seleccionador paraguayo, el argentino Gerardo Martino, advirtió que, en contra de lo que sucedió frente a Italia (1-1), la posesión del balón debe ser de la Albirroja en los encuentros frente a eslovacos y neozelandeses.
Se plantea Martino algún cambio para ganar en profundidad y alimentar su ofensiva. En este sentido, maneja la opción de tres delanteros, con Roque Santa Cruz desde el principio para acompañar a Lucas Barrios y Nelson Haedo Valdez, titulares ante Italia.