El "retiro" es una palabra sucia en el boxeo. Cuando un púgil se aleja del ring por malo o por lesión, nunca deja de pensar en lo que pudo hacer. Yo hubiera podido ser campeón o reconquistar ese título.
A nadie le pasa por la cabeza que puede morir o quedar incapacitado de por vida. A eso se debe que grandes deportistas retomen el camino, pero en el boxeo todo es diferente.
En marzo de 1997, con 40 años de edad, Sugar Ray Leonard intentó retornar a los cuadriláteros para arrebatarle el título del Consejo Mundial a Héctor Macho Camacho. El resultado fue una derrota humillante en el quinto asalto.
Leonard, conocedor de las intimidades del boxeo, no era ni la sombra de aquel púgil que hizo titubear la carrera de Roberto Durán, con el famoso "no más".
El fue el primer púgil en proclamarse campeón del Mundo en cinco categorías diferentes, y tras la aplastante derrota decidió convertirse mejor en promotor y fundó Sugar Ray Lenorad Inc. y a eso se dedica ahora.
Todos saben que regresó por un puñado de dólares, pero tras la golpiza comprendió que no es tan fácil el retorno a este deporte y que sólo uno mismo se debe dar cuenta de eso.
Si el boxeador pasa exitosamente las exigencias de la Comisión de Boxeo de su ciudad, el "come back" está asegurado.
Y es que nadie anuncia su retirada, al menos que sea como la de Roberto Durán. Los demás podrían decirse que se alejan del ring y el público asume que se han retirado y dedicado a otros menesteres.
En Panamá se han registrado muchos casos de estos. Hilario Zapata, un ex campeón mundial que tuvo problemas de drogas, regresó muy ilusionado e impresionó.
Obviamente no era él mismo que al principio. Más viejo y lento tenía una sola oportunidad para regresar y ser campeón. Meses después volvió a caer en la droga, se levantó, y ahora enseña el arte de boxear.
Es casi el mismo caso de Jaime "Cieguito" Ríos. Retornó en busca de fama y fortuna, pero no la encontró. En estos momentos también enseña.
Ellos comprendieron al igual que Leonard, que el regresó a los cuadriláteros es más duro, que el mismo comienzo en este deporte.
Ahora, otro ex campeón mundial está de vuelta, se trata de Carlos Murillo. Un boxeador con un carisma impresionante en sus tiempos, 1996.
Hace dos años Murillo tuvo que hacer un alto en su carrera, debido a una lesión sufrida en uno de los músculos de la visión, luego de un severo castigo al que fue sometido al enfrentar al venezolano Edison "Guapito" Torres.
Murillo decía que veía doble, que se mareaba cuando caminaba, no veía de lejos y su futuro era incierto en este deporte. Aún así está de vuelta.
Todavía no se ha dado fecha oficial para una pelea suya en las 112 libras, pero ya la COMIBOX le aprobó su regreso.
No cabe duda que en el boxeo no valen consejos y al igual que Leonard, Zapata y Ríos, Murillo conocerá que en este deporte se aprende a lo "bruto".