De manera simultánea a la Eurocopa de fútbol 2004 tiene lugar una competición paralela de balompié, pero en la arena de la playa de Oporto. Las dieciséis selecciones que disputan la competición continental tienen sus equivalentes en equipos integrados por viejas glorias del fútbol internacional, deportistas de otras especialidades, como el hockey en algún caso, e incluso guapas "top-models".
El balón de la Eurocopa 2004 fabricado por la empresa Adidas utilizando la tecnología "power balance", además de su color plateado que lo hace parecerse a una bola de petanca, tiene la particularidad de no tener costuras. Fue bautizada "Roteiro" por el diario de bitácora del célebre navegante lusitano Vasco da Gama. Eso sí, el parecido con las esferas del juego de bochas francés es sólo estético en apariencia porque su diámetro es mucho mayor.
Una marca de autos patrocinadora de la selección española de fútbol recurrió, para una campaña publicitaria, a un montaje fotográfico que, a pesar de la precisión, fue develado por el diario deportivo hispano As. Para que el delantero Vicente, ausente el día que todos posaron ante la cámara, apareciera en el retrato, los fotógrafos simplemente "pegaron" el rostro del ausente en lugar de la testa de otro jugador Tamudo, no convocado.
Luego del descanso, los checos tuvieron la posesión del balón durante más tiempo y desperdiciaron numerosos tiros de esquina en busca del empate, pero no acertaron de cara a la portería. Sin embargo, Baros afinó la puntería y marcó el gol del empate en el minuto 73 al aprovechar un pase de Karel Poborsky.