Mañana, 19 de octubre de 2010, en Acapulco, México, se decidirá en la Asamblea General Extraordinaria de la Organización Deportiva Bolivariana (ODEBO) si el sueño de ser sede de los Bolivarianos puede hacerse realidad o esfumarse.
Emocionante.El 5 de mayo del presente año, una delegación panameña encabezada por Jimmy Papadimitriu, ministro de la Presidencia; Farank Levy, directora de Pandeportes; Miguel Sanchiz, presidente del Comité Olímpico de Panamá (COP); Franz Wever, secretario general del COP, y la leyenda mundial del boxeo, Roberto “Mano de Piedra” Durán, viajó a Mérida, México, y regresó con la sede de los Juegos, sobre las candidaturas de Quito, Ecuador y Valencia, Venezuela.
Comienzan los problemas.El miércoles 27 de julio, la ODEBO, a través del Comité Olímpico de Panamá (COP), envió un mensaje claro al Gobierno Nacional: que apoyara con exclusividad al COP, comandado por Miguel Sanchiz.
Esta primera campanada presagiaba lo que se venía por delante. El 13 de agosto, Carrera vuelve y advierte que si Miguel Sanchiz no es reconocido, oficialmente, como presidente del Comité Olímpico de Panamá (COP), no se podrá seguir adelante con la organización de los Juegos.
Carrera golpeaba otra vez y aseguraba, en una nota publicada en 10 Deportivo, que Panamá no estaba listo para albergar los Juegos.
Finalmente, con estas dos amenazas, el 30 de agosto la ODEBO llegó a Panamá para reunirse con el Presidente.
De esta reunión salió con los brazos en alto Miguel Sanchiz porque, supuestamente, el Gobierno le daba su apoyo total y los Juegos se mantenían en Panamá.
Comité listo.El 2 de septiembre, el gobierno ratifica el Comité Organizador de los Juegos Bolivarianos, teniendo a la cabeza a Edwin Cabrera.
Pasaban los días y el 23 de septiembre Cabrera, presidente del Comité Organizador de los Juegos, gritaba auxilio: “Ellos se mantienen al margen. Tienen una política de sumergirse o desaparecer. No entiendo su actitud”.
Ese mismo día, Fernando Samaniego, vicepresidente del COP, rompió el silencio y arremetió contra Miguel Vanegas, levantando la voz. Agregado a esto, Samaniego señaló que ellos, los únicos autorizados por los estatutos de la ODEBO para escoger el Comité Organizador, se mantendrían al margen de los Juegos y que debido a los problemas jurídicos no habían nombrado el comité.
“No es no”.Las amenazas de la ODEBO se dieron, las pataletas del COP también, y el gobierno no decía nada, pero el pasado miércoles 13 de octubre, el presidente de la República por fin da su parecer acerca de estos problemas.
Palabras más y palabras menos, el presidente le decía a Miguel Sanchiz que no le podía correr el capricho a su grupo de inscribirlo en el Registro Público mientras sus problemas estén en los tribunales. “Apelamos a que comprendan que cualquier acción en este sentido implica una intromisión del Ejecutivo en otro Órgano del Estado”, afirmó el mandatario. A esta aseveración del presidente se le unió una aclaración del Registro Público.
Llegó el día.Hoy viajan Miguel Sanchiz y Franz Wever a México, con la esperanza de traer los Juegos a pesar de todo. Carrera pasó de un papel amenazador a ser un manso corderito, al asegurar que todo se decide en la Asamblea y que apoya la candidatura de Panamá.
El final de esta novela se dará mañana en el paradisiaco paraje de Acapulco. ¿Panamá se quedará con los Juegos? ¿El COP volverá a desistir como lo hizo con los Juegos Centroamericanos del 2013? Si quieren saberlo, sigan 10 Deportivo.