Un brillante sol invernal dio el tono a la cálida bienvenida que el presidente Bill Clinton dio a su homólogo argentino, Carlos Saúl Menem, en los jardines de la Casa Blanca, despejando, por lo menos por unos días, la sombra del proceso del Senado que pesa sobre el mandatario estadounidense.
"Nuestro futuro nunca ha sido más resplandeciente, más prometedor," declaró un Clinton sonriente y como rejuvenecido en la ceremonia de rigor que inicia las visitas de Estado.
"Este año nos encontramos en un continente en paz, esencialmente sin conflictos internacionales," añadió. "Históricas enemistades han dado lugar al descubrimiento de nuevas oportunidades".
Además de resaltar el "insigne papel" de su visitante en promover la democracia y el libre mercado durante los diez años que acaba de cumplir en el poder, Clinton agradeció la participación argentina en las fuerzas de paz de Naciones Unidas así como su apoyo en las acciones contra Irak
Menem, cuya política de firme amistad con Washington ha dado un vuelco a la tradicional rivalidad que durante la mayor parte de este siglo existió entre Argentina y Estados Unidos, no tardó en responder con igual optimismo, y con expresiones de solidaridad personal que fueron interpretadas por todos los presentes como un tácito repudio a los críticos del ocupante de la Casa Blanca.
"Quiero que sepa que en mí tiene un verdadero amigo", puntualizó el mandatario argentino, de quien dicen que puede estar considerando postularse para una tercera reelección. "Podré ser presidente por ahora y podré ser un ciudadano particular en el futuro, pero estoy seguro que estaremos trabajando juntos para promover la paz en el mundo", dijo.
Entre los temas que los dos mandatarios abordarán durante la visita oficial de dos días figuran en primera línea la seguridad hemisférica y la amenaza del terrorismo transnacional.
Aunque algunos medios de prensa indicaron que la lucha contra el narcotráfico figuraría como uno de los principales temas, el general Barry McCaffrey, el zar antidrogas estadounidense, dijo a EL PANAMA AMERICA que la noticia "es una fuerte exageración, ya que Argentina tiene la situación bien controlada".
Menem fue uno de los primeros mandatarios sudamericanos que expresó su apoyo por la propuesta del presidente panameños Ernesto Pérez Balladares para el establecimiento de un Centro Multilateral Antidrogas.
Para el mandatario argentino lo más significativo de este viaje será obtener el apoyo de la primera potencia del mundo en su anhelo por reabrir las negociaciones con Gran Bretaña sobre la soberanía de las Islas Malvinas, un tema que penetra tan profundamente la conciencia nacional argentina como la que los panameños tienen por su Canal.
El gobierno argentino quedó eufórico ayer ante las declaraciones de Clinton al periódico Clarín en las que prometió interceder ante el primer ministro británico, Tony Blair, cuando dijo que se prestara a la tarea con "dos amigos cercanos a quienes hemos alentado y alentaremos para que superen las diferencias y lleguen a un acuerdo en esta larga disputa."
En noviembre, Menem se convirtió el primer presidente argentino que visitó Gran Bretaña tras la invasión de las pequeñas islas por el gobierno militar argentino en abril de 1982 y que por un mes ocupó las Malvinas hasta que llegó la flota británica y montó un recio contraataque infligiendo una humillante derrota al gobierno militar.
El episodio sin embargo puso punto final a diez años de una férrea dictadura militar alentando así el regreso de la democracia.
Aunque el mandatario argentino logró firmar una serie de acuerdos comerciale y educacionales con el gobierno británico, Blair no se mostró dispuesto a ir más allá que apuntar que el futuro de las Malvinas, o Falklands como las llaman en Inglaterra, depende de la decisión de los 1,800 "kelters", que habitan en la isla y que han demostrado una férrea lealtad a la corona británica.
Pero con el nuevo ímpetu que Clinton parece preparado a dar a las gestiones de reconciliación iniciadas por Menem, el canciller argentino, Guido di Tella, se dispone a realizar un nuevo viaje a Londres ni bien termina la visita oficial el miércoles, para reanudar conversaciones con su homólogo Cook con el objeto de explorar la posibilidad de alguna "co-soberanía" con la participación de las Naciones Unidas, una fórmula que en 1983 había propuesto el entonces Secretario General Pérez de Cuéllar, pero que fue rechazada por los militares argentinos.
Tras la visita a Londres di Tella se trasladará a Nueva York el próximo martes 19 para tratar la posibilidad de una nueva gestión de mediación con la participación del Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan.
En esta ocasión di Tella estará acompañado por miembros de los partidos de oposición, el partido Radical y el FREPASO para subrayar que cuando se trata de las Malvinas en Argentina existe una "política nacional".
Al medio día, Menem y su extensa comitiva fueron agasajados en un almuerzo formal en el Departamento de Estado siendo sus anfitriones el vicepresidente Albert Gore y su esposa, Tipper.
Si la bienvenida que Clinton dio a Menem fue cálida, las palabras del vicepresidente no fueron menos ante un destacado público que incluyó al poderoso presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el republicano Jesse Helms, así como altos funcionarios del gobierno.
Cuando el presidente argentino llegó al poder en 1989, recordó Gore, Argentina tenía una deuda de 60 mil millones de dólares y los pagos estaban en moratoria a la vez que la inflación llegó a un poderoso 5.000 por ciento y "el capital se escapaba del país como las aguas de un río desbordado".
"Un hombre común hubiera culpado a otros-a Estados Unidos, al Fondo Monetario Internacional y a los inversores extranjeros", señaló. "Solo un hombre extraordinario hubiera tenido el valor de decir "Hemos creado estos problemas y los resolveremos". Hoy, después de una década del extraordinario liderazgo del presidente Menem, Argentina se ha convertido en un éxito económico a nivel mundial".
El vicepresidente, un apasionado líder en la lucha para limpiar el medio ambiente, que se perfila como el seguro ganador de la candidatura Demócrata en las elecciones del próximo año y Gore, también destacó el papel que Menem desarrolló como anfitrión de la conferencia mundial sobre el clima a fines del año pasado.
"Con el presidente Menem", dijo, "Argentina también está demostrando su liderazgo global en la protección del medio ambiente. El último noviembre en Buenos Aires, Menem ofreció un eterno regalo a los niños de todas las naciones cuando declaró que Argentina sería el primer país en desarrollo en el mundo que adoptaría metas categóricas para reducir las emisiones de gases que calientan la atmósfera .
"Ningún otro país en desarrollo ha dado este paso. Argentina es el primero y estamos esperanzados de que otros seguiran. Tenemos fe que así lo harán porque como Menem declaró en un histórico discurso: ÔAquellos que saben donde van y caminan por la ruta correcta, no caminaran solos por mucho tiempo".