Al igual que Luis “Pan Blanco” Ríos, el istmeño Roberto “La Araña” Vásquez le regaló ayer alegría a los presentes en el pesaje oficial.
El excampeón del mundo se hizo esperar durante el pesaje, pero la demora valió la pena. A pesar de que se especulaba que su tardanza se debía a que estaba tratando de bajar algunas libras de más, “La Araña” llegó muy sonriente y no quiso retrasarla ceremonia, por ello, rápidamente colocó su anatomía sobre la jueza blanca, la cual dictaminó que estaba libre de pecado. Vásquez marcó 118 libras exactas.
La figura del boxeo panameño explicó, luego de cumplir con el pesaje, que el atraso que tuvo se debió a que se quedó descansando en el hotel donde se aloja y el tiempo se le pasó.
Es necesario saber que antes de que toda esta escena se reflejara en aquel escenario, su “enemigo”, el filipino John Mark Apolinario ya había recibido el visto bueno de la balanza.
Mostrando un estado anímico positivo y con una actitud de “chico malo”, Apolinario situó sus pies sobre la báscula y esta marcó 116 libras exactas.
Pasado todo esto, ambos gladiadores intercambiaron miradas desafiantes, pero solo eso.
Los movimientos agresivos y el poco respeto lo demostrarán en cuanto suene la campana, y no será para menos: el título mundial interino gallo (118 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) estará en juego.
Al mismo tiempo se peleará por el orgullo y el honor, ya que Vásquez y Apolinario vienen de encontrarse de un combate que terminó en empate, el pasado 3 de noviembre, en Argentina, por ello, el choque de hoy será por todo o nada.