H ace un par de meses se realizó un simposio hípico, auspiciado por el hipódromo, en el que -entre otros aspectos- se hizo énfasis en la importancia que representa el cumplir con los horarios de partida en la diferentes carreras.
Expertos estadounidenses hicieron una muestra fílmica de la manera como se "cuadra" a los equinos (ubican en el partidor), y como ejemplo presentaron una carrera de diez participantes, que no demoraron más de unos minutos en ser colocados y permanecieron detrás de la gatera menos de dos minutos.
Como resultado, explicaron, se producen menos accidentes detrás del partidor, los caballos sufren de menos estrés y las partidas son más ordenadas y parejas.
Pareciera que el mensaje de los expositores traídos cayó en saco roto, porque desde un tiempo para acá, la mayoría de las carreras, para no decir todas las que realizan en Panamá, se corren a deshoras y se ha relajado tanto el asunto que parece no importar la inversión de los dueños de caballos, el trabajo de los entrenadores y el respeto que merece la afición.
Esta irregularidad, que debe ser controlada por el Cuerpo de Comisarios, es quizás la razón que nos explica por qué en casi todas carreras uno o dos caballos se ponen hostigosos y por qué en Panamá ya no hay partida buena.
Ojalá se tomen los correctivos para enderezar este irregularidad que perjudica el espectáculo y el bolsillo de mucha gente.