El portugués José Mourinho, técnico del Chelsea, aseguró ayer, tras caer ante el Liverpool en casa (1-3) en la undécima jornada de la Premier League, que "la lucha sigue", pero que "a veces hay batallas que son imposibles de ganar".
"Lo que vi de mis jugadores estaba muy bien, hasta que llegó un momento en el que sentí que no se podía hacer mejor", declaró Mourinho.
"La lucha sigue, pero a veces hay batallas que son prácticamente imposibles de ganar. Puedo jugar contra cualquier equipo, contra cualquier entrenador, ganar o perder, pero no se puede hacer más", sostuvo el portugués.
Cuestionado sobre su futuro en el club, en duda después de encadenar dos derrotas consecutivas -ante West Ham y Liverpool- y de ser apeado entre semana de la Copa de la Liga, Mourinho dijo que lo que hará ahora es "ver el e intentar desconectar".