El presidente de la Uefa, el francés Michel Platini, ha ordenado la apertura de una investigación interna para averiguar por qué no se aplicó el protocolo antirracista de este organismo durante el partido CSKA-Manchester City del miércoles.
Esta medida sigue a la apertura ayer de un proceso disciplinario por parte de la Uefa contra el club moscovita, después de que sus seguidores presuntamente dirigiesen cánticos racistas al jugador marfileño del City Yaya Touré.
La Uefa recuerda ayer en un comunicado que, en caso de actitudes racistas entre el público, el árbitro debe primero detener el juego para que se pida por la megafonía del estadio que cesen esos comportamientos; en caso de que se repitan, ha de parar el encuentro y enviar a los dos equipos al vestuario, mientras se lanza un nuevo aviso a los espectadores; y por último, si no hay cambios, el árbitro debe suspender el partido, una vez tomadas todas las medidas de seguridad necesarias para jugadores y público.