Autoridades judiciales de Honduras encontraron una fosa común con los restos de cuatro supuestos guerrilleros muertos por militares en 1983 en el departamento oriental de Olancho, informó ayer la prensa local.
Jueces, forenses y fiscales decidieron exhumar los cadáveres hasta la próxima semana, una vez que confirmaron la presencia de los restos, en el cementerio de la localidad de Dulce Nombre de Culmí.
Las excavaciones no se realizaron en la antigua base militar de El Aguacate, también en Olancho, fronterizo con Nicaragua, como anunciaron las autoridades el pasado jueves.
Las cuatro víctimas supuestamente eran miembros de un grupo guerrillero que ingresó a Honduras procedente de Nicaragua en 1983.