La selección panameña de fútbol enfrentará el viernes a su similar de Jamaica, un rival capaz de ir del edén al hades en un santiamén.
El camino de la Roja hacia el Mundial de Rusia 2018 se inicia ante los caribeños, un equipo que es sinónimo de una moneda lanzada al aire, lo que representa un reto de dos caras para los nacionales.
Y es que el accionar del cuadro jamaiquino ha sido muy intermitente en los últimos meses.
Después de una gran Copa Oro 2015, en donde el subcampeonato fue un premio justo y sorpresivo para muchos, el equipo que dirige el alemán Wilfred Schäfer cayó ante la débil Nicaragua, de local, solo cuatro días después de perder ante México (3-1) la final del máximo torneo entre selecciones de la Concacaf -la Copa Oro-.
Sin embargo, el triunfo en casa de los pinoleros, en la ida de la ronda previa de las Eliminatorias de la zona, por 2-0, les permitió llegar a estas instancias.
"Jamaica es un rival muy difícil de predecir porque te hace una muy buena Copa de Oro y después pierde como local con Nicaragua, entonces, es complicado predecir a esos equipos", reconoció el guardameta de la Roja, Jaime Penedo, hace algunos días, quien no estará en el choque del viernes.
"Pero sabemos que es como todo equipo de isla, los primeros 15 minutos son muy fuertes, hay que tratar de anotarles y se le bajan las revoluciones", agregó el cancerbero nacional.
Muy parecido opina el zaguero istmeño Luis "Coco" Henríquez sobre los Reggae Boyz. "Jamaica es un equipo fuerte, un equipo que hoy te pasa por encima y mañana no sabes qué cara tendrá, pero hay que trabajar para ese tipo de adversidades", apuntó.
En su último partido de preparación, antes de retomar el camino a Rusia 2018, los jamaiquinos cayeron 0-3 ante la de República de Corea.