L as chicas sólo quieren divertirse, y siempre se salen con la suya. La evidencia más clara está en cada estadio de béisbol en Panamá.
Ellas se han vuelto las protagonistas principales desde las gradas, después de que el árbitro jefe da la voz de "play ball".
Panamá es un país que se caracteriza por mujeres bellas y el béisbol. Y es que ese deporte es muy panameño, pues aún se mantiene vivo lo que es el regionalismo.
Tal vez es ese el factor que lleva a cientos de mujeres a desfilar por las graderías de los estadios con camisetas, gorras y colores alusivos al equipo que apoyan.
Las graderías ya no están llenas de hombres coleccionando vasos de refrescos mientras dan instrucciones al técnico del equipo de cómo jugar.
Ahora las mujeres se adueñaron del béisbol nacional y ahora son ellas, las que disfrutan de cada jugada en el terreno de juego.
En medio del concolón del estadio, dan gritos, saltos y abrazos a todos los que están a su lado para celebrar que el béisbol es el deporte rey de Panamá.