Atendiendo invitación del conocido comentarista radial (y amante de la cultura como él mismo se define), Mario Hudson, asistí recientemente al Cine Foro celebrado en la Biblioteca Nacional.
Presentaron la versión de “Pedro Páramo” (1966), dirigida por Carlos Velo. Esta clásica muestra activó mis recuerdos de cuando, en la misma década y debido a la ágil acción desplegada por la Gerente General del recién inaugurado Instituto Panameño de Turismo (IPAT), Irma Arango - hoy señora de Garrido - se logró interesar, al ya laureado productor y director austriaco Otto Lang para que filmara en y para Panamá un documental de veinte y cinco minutos de duración.
El mismo formó parte del material que utilizó en sus series: “¡ It’s a wonderful world! (¡Es un mundo maravilloso!). Luego se dio a conocer en las actividades de promoción y caravanas turísticas del IPAT.
Actualmente, en nuestras computadoras podemos comprobar que Otto Lang fue el creador de los diseños de sistemas múltiples de fotografía, que culminaron en la instalación de las fascinantes producciones de Cinerama. Y a éstas siguieron las otras gigantescas pantallas que ahora nos son tan familiares.
Él, manifestó, como también lo han hecho otros grandes productores extranjeros, que Panamá contaba con numerosos atractivos que lo podrían convertir, exitosamente, en un país base para el desarrollo de la industria cinematográfica internacional. Entre ellos: su posición geográfica de fácil acceso; la cercanía de dos océanos con aguas y playas de aspectos diferentes; sus parajes selváticos a sólo minutos de una ciudad cosmopolita; sus llanuras son paisajes montañosos al fondo; el Canal y sus insólitas escenas de tránsito naval; su extenso lago; su volcán en áreas de la cordillera; sus edificios, ruinas y poblaciones que son patrimonio de la humanidad; su gente que es un crisol de etnias y razas, y otros.
Y todo esto, en la mayoría de los casos, cercanos a poblaciones y sitios que pueden ofrecer facilidades aceptables al hospedaje de los actores y profesionales que desarrollan la acción.
Sí, engarzando los recuerdos, añoro en lo que se refiere a la cinematografía, ver la puesta en marcha de un plan integral para estudiar la acción conjunta, que se pueda seguir, a nivel nacional.