El virtual presidente electo de Nicaragua, Enrique Bolaños, deberá consolidar su liderazgo para afrontar difíciles retos, tanto en el plano interno como en las relaciones con sus vecinos, que se han visto seriamente deterioradas durante el gobierno del controvertido Arnoldo Alemán.
Bolaños, de 73 años, asumirá el gobierno el próximo 10 de enero con el aval de unas elecciones transparentes y un claro apoyo del electorado, pues el domingo superó por 11 puntos a su contendor, el ex presidente Daniel Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Además, Bolaños recibió el apoyo de la comunidad internacional, que en los últimos años se distanció del gobierno de Alemán por las acusaciones de corrupción que han pesado sobre su gobierno.
Bolaños tendrá que buscar recomponer las relaciones con sus vecinos, que se vieron muy afectadas durante la actual administración. Alemán se enfrentó desde 1998 con Costa Rica y luego con Honduras.
SANDINISTAS Y CONSERVADORES ALEGAN FRAUDE
Sandinistas y conservadores reclamaron ayer que el Consejo Supremo Electoral (CSE) y el oficialista Partido Liberal Constitucionalista (PLC) "tratan de robarles diputados" electos el domingo.
Juan José Ubeda, fiscal del FSLN, dijo que se reunieron fiscales liberales con el presidente del CSE, José Rivas, para presuntamente "alterar las cifras en las elecciones de diputados".