Ver de cerca a los jugadores de la Selección de Fútbol de Panamá se ha convertido en toda una fiesta, una gran experiencia para los hinchas.
La llamada Marea Roja empieza a hacer cada día más ídolos a los futbolistas del combinado istmeño.

Ayer, varios aficionados se acercaron a los predios del estadio Rommel Fernández y esperaron la salida de los jugadores del seleccionado canalero para pedirles autógrafos y fotos.
Entre los futbolistas más aclamados por niños y grandes estuvieron Roberto Chen, Alberto “Negrito” Quintero y Blas Pérez.

Separados por una puerta de hierro, los componentes de la Roja dedicaron algunos minutos de su tiempo a los fanáticos, antes de abordar el autobús que los trasladaría hasta el hotel de concentración.
Durante toda esta semana, tanto futbolistas como el técnico Julio César Dely Valdés han insistido en manifestar que el apoyo de la gente será fundamental para que Panamá pueda imponerse hoy a su similar de Jamaica, en la séptima jornada de la Hexagonal final de la Concacaf.


