Ser uno de los peleadores elegidos para representar a Panamá en la segunda temporada del programa The Ultimate Fighter Latinoamérica fue una de las más grandes y mejores sorpresas que la vida pudo prepararle al panameño Vernon Ramos Jr.
El formar parte del megaproyecto desarrollado por el Ultimate Fighting Championship (UFC) puso de cabeza el mundo de Ramos, tanto así que lo dejó literalmente en shock por varios meses.
“Recibir esta noticia fue increíble. Cuando supe que The Ultimate Fighter Latinoamérica tendría su segunda temporada me emocioné, después cuando anunciaron que las categorías de los equipos serían wélter y ligero, quedé frío porque yo soy peso wélter y cuando me propusieron participar quedé en shock”, explicó Ramos.
El atleta capitalino, que inició su carrera profesional en 2014, dijo que su deseo de participar en el programa se avivó cuando el Humberto Brown tuvo su oportunidad en el reality show el año pasado.
“Al ver a Humberto participar supe que la puerta se había abierto para Panamá. Yo nunca esperé que me escogieran para esto, siendo honesto y claro, soy un peleador en crecimiento, todavía no me las sé todas, pero eso sí, soy alguien que trabaja para ser mejor. Cuando se pensó en mí como una opción para pelear, es porque me vieron algo. La oportunidad se presentó y no podía dejar de aprovecharla, uno tiene que tener valor para afrontar los retos que nos pongan por delante y eso fue lo que hice”, comentó.
Pero así como hoy Ramos disfruta de esta gran oportunidad de brillar, también siente mucha nostalgia, ya que no puede disfrutar este grato momento junto a su desaparecido padre, Vernon Ramos.
“No tener a mi papá es un tema complicado, que no esté conmigo es una situación que me pone triste, me gustaría que él estuviera presente para que viera todo lo que está pasando, siempre me pregunto qué diría, qué pensaría de todo esto, porque él en su tiempo fue un gran fanático del UFC”, dijo Ramos.
El joven de 22 años se animó a recordar el momento, básicamente profético, que vivió en el pasado junto a su padre.
“Mi papá me regaló un pantalón de una de las temporadas de The Ultimate Fighter, me lo trajo cuando fue a un viaje a Las Vegas, ese pantalón lo usé para pelear en Panamá y mira, quién iba a pensar que hoy estaría formando parte de la experiencia del The Ultimate Fighter Latinoamérica. La verdad quisiera que estuviera aquí, pero también uso esto como un motor para motivarme, quiero ganar en su honor, por mi familia. No es fácil lidiar con esto, son dos luchas las que tengo a diario, una física en el octágono y una sentimental”, cerró.
Ramos representará a Panamá, junto a Oliver Meza, en el reality que premia al vencedor con un contrato profesional.