Como locales, los filibusteros pegaron 12 imparables y apoyaron bien al zurdo Narciso Elvira, ganador, con racimos de cuatro anotaciones en la tercera entrada y de seis, en la cuarta.
El Cartero"" y Gary Payton fueron los grandes fichajes de los Lakers para reforzar a un equipo que ya tenía a Kobe Bryant y O"Neal.
Nosotros no estamos aquí para hacer solo acto de presencia"", advirtió el centro de los Pistons Ben Wallace, uno de los defensas más tenaces de la liga. El contraste de estilos entre los Lakers y Pistons salta a leguas.
Mientras que los Lakers encandilan con su juego depurado, la cuota de vértigo de Kobe Bryant y el físico de Shaquille O"Neal bajo los tableros, los Pistons reflejan todo lo contrario.
Dirigidos por Larry Brown, Detroit es un equipo defensivo por excelencia, cuya primera misión es anular al contrario. Cuando juegan los Pistons, hay que prepararse para marcadores bajos.
Yo confío que vamos a tener algunos remedios para que los partidos sean algo más atractivos"", afirmó el técnico de los Lakers Phil Jackson.
Tal parece que Jackson no se perdió el desarrollo de la final de la Conferencia del Este, particularmente el séptimo partido, en el que los Pistons vencieron a los Pacers por 69-65.
Ese fue el partido con la anotación más baja en la historia de los playoffs desde que en 1954 se empezó a usar la cuenta de 24 segundos para una posesión.
Ben dio en el blanco: a él no le importa que el marcador esté 28-29 al final del partido mientras se esté arriba por un punto"", indicó Malone.
De la manera como juegan los Pistons, no sería absurdo que tal escenario se haga realidad.
Ningún equipo del Este ha ganado el campeonato desde 1998, el último año de Jackson como técnico de los Bulls de Chicago y cuando Michael Jordan se despidió de ese equipo.
Los Spurs ganaron en 1999 y 2003, y los Lakers, bajo Jackson, prevalecieron entre 2000-2002, con marca de 12-3 contra los Pacers, 76ers y Nets.
Los Pistons saben que los Lakers son los favoritos, pero con Ben y Rasheed Wallace debajo de los tableros y la puntería de Richard Hamilton se presentan con las mejores posibilidades de los otros finales del Este.
Brown le dijo a sus jugadores que los Lakers no son un equipo invencible: un par de derrotas podría poner en evidencia su frágil cohesión, algo que ocurrió a menudo en la temporada regular.
Tenemos nuestra estrategia"", declaró el delantero Rasheed Wallace. Obviamente, no se las voy a decir, pero tenemos nuestra estrategia. Le tengo fé. De ser lo contrario, no estaría aquí"".
En el bando de los Lakers, un título cerraría una temporada de altibajos.
Jackson saldrá en busca de su décimo campeonato y de lograrlo, quebraría el empate que mantiene con el ex entrenador de los Celtics Red Auerbach como el técnico con más coronas en las ligas profesionales de Estados Unidos.
Es cuestión de suerte y las circunstancias del momento"", dijo el entrenador de 58 años, cuyo contrato vence al final de la temporada y no se sabe si volverá.
Con ocho jugadores, incluyendo a Malone, Bryant y Payton que pueden declararse agentes libres, este podría ser el final de una era para los Lakers.
Los equipos jugarán los dos primeros partidos en el Staples Center antes que la serie al mejor de siete pase al al Palacio de Auburn Hills para los tres duelos siguientes. Los Angeles Lakers y Detroit Pistons, ambos equipos saldrán a la cancha con el fantasma de lo ocurrido en otra final parecida hace 15 años, cuando el equipo de la ciudad industrial barrió aquella serie en cuatro partidos.
Aunque en la cancha los protagonistas de esta final son diferentes a los de 1989, detrás de bambalinas tendrán su encontronazo particular algunas figuras de aquella época, como Joe Dumars, actual presidente de los Pistons, y "Magic" Johnson, accionista de los Lakers.
Dumars fue elegido el Jugador Más Valioso de la final 1989 porque anotó cuanto quiso en los cuatro partidos.
Fue una dulce venganza para el "pistón mayor", que el año antes había visto como los Lakers le ganaban.