Dolor y mucha vergüenza, y no deportiva, nos deja la aparatosa derrota que nos propinó ayer Estados Unidos y que nos hizo volver a la realidad, y de paso se esfuma ese sueño, poco a poco, de llegar a un mundial de fútbol. Fue un verdadero paseo de los norteamericanos, que apenas se jugaban siete minutos cuando recibimos el primer balde de agua fría y que nos aleja de conseguir una de las cuatro plazas para Rusia 2018. Durante la semana yo jugaba al técnico y destacaba la estrategia que utilizó Costa Rica para vencer a los norteamericanos en su casa y que debería adoptar esa misma. Los ticos pusieron cinco en el fondo con un delantero en punta y actuaron muy ordenados, y se llevaron el triunfo.
"El Bolillo" Gómez también dijo que no cambiaría su plan que, según él, le había dado resultado en este Hexagonal, pero lo cierto que este partido fue un desastre. El primer paso equivocado de "El Bolillo" fue poner a Felipe Baloy, quien hoy estaba superlento, y si recordamos en el partido anterior con EE.UU. había lucido muy mal; esta vez no fue la excepción, y pagamos caro.
El otro error fue lanzarnos al ataque, y Román Torres y Baloy no podían emprender la carrera de vuelta ante el ataque norteamericano. Otra cosa, debemos darle gracias al árbitro que fácilmente pudo haber botado con roja a Baloy por un golpe a un rival, y el penal cometido por Armando Cooper, que entró por Edgar Bárcenas, más perdido que el hijo de Lindbergh.
Pagamos muy caro el atrevimiento y la falta de concentración desde el minuto inicial, literalmente nos despellejaron en la cancha, y ese dolor se apoderó de los panameños.
Por lo menos, Hernán "El Bolillo" Gómez reconoció que planteó muy mal el partido y trató de evitar la goleada, pero los jugadores no dieron más.
Con todas sus groserías contra los periodistas, el estratega colombiano admitió que se equivocó en el planteamiento abierto, que le dio mucho espacio a Estados Unidos, que aprovechó para desplegar su velocidad y acabar con el trabajo planificado y la ilusión de miles de panameños. Lo cierto es que estamos de cuarto y "El Bolillo" mantiene el optimismo en lo más alto, y apunta todavía a Rusia.