Un error de Pepe Reina al intentar salvar un gol en la recta final del partido dio al Arsenal la opción de empatar (1-1) un partido donde nunca mereció puntuar. El Liverpool jugó con diez todo el segundo tiempo por expulsión de Joe Cole, que no pudo comenzar con peor pie su aventura en Anfield.
No tuvo suerte Reina. Hasta ese momento estuvo sobresaliente. Sacó dos balones de oro. Uno, impresionante a Theo Walcott, en el minuto 73 en una falta directa. Otro, espectacular, en el 86 a un disparo de Rosicky. Sin embargo, no tuvo suerte en el 94, y en un balón colgado al corazón del área a Chamakh, acabó con el balón en su red al intentar sacarlo. Una pena para Reina, que había firmado un partido notable hasta ese momento.
El partido fue volcánico en el último cuarto de hora. El Liverpool jugó incluso algunos minutos con nueve. Expulsado Joe Cole, su compañero Agger se retiró aturdido tras un choque en el 81 y estuvo en la banda recuperándose cinco minutos. Entró como pudo pues Roy Hodgson, el técnico del Liverpool, ya había realizado los tres cambios.
Con tanto revuelo e incidencia pasó más inadvertida la entrada de Fernando Torres, quien saltó al campo en el 74 en lugar del autor del gol de su equipo, NGog. Torres fue recibido con todo el público puesto en pie y escuchando su canción a coro por todos los hinchas de Anfield. Una buena noticia para el Liverpool.
La recta final del primer tiempo fue decisiva. Joe Cole, que debutaba en el Liverpool en la Premier, vio la roja directa. Una dura entrada absurda a otro debutante en el Arsenal, Koscielny, le mandó a la ducha antes de tiempo.