“Es muy fácil jugar en este equipo con gente de tanta calidad alrededor. Xabi Alonso nos ha aportado mucha seguridad y fluidez. Ahora, lo más importante es buscar el equilibrio y lo estamos consiguiendo”, esta fue la sentencia de Kaká al terminar el partido de Anoeta, aún en la zona de vestuarios. Fue el bautismo de oro del astro brasileño en España, donde disputó su primer partido y destacó por encima de cualquier otro galáctico. El brasileño hizo tres disparos a puerta (uno de ellos lamió el poste), once centros al área.