Se les puede ganar a las Chivas. Así comienzo este espacio, con positivismo.
Tauro tiene con qué, es la primera vez que me siento tan seguro de la participación de un club panameño.
Técnico de experiencia, hombres descollantes en cada una de sus líneas y un rival que no es de los mejores, hacen pensar, a priori, que el resultado debe ser favorable para los “albinegros”.
Hablaba con Mansilla y me comentaba que tenía al rival bien estudiado.
Y es así, porque al final del primer encuentro, se evidenció que los norteamericanos nunca sorprendieron a Tauro. ¿Por qué debe ser distinto ahora?
Si los jugadores se mentalizan que quienes juegan son once contra once y los de afuera son de palo, el cotejo de vuelta no se debería complicar.
Señores, Panamá está creciendo y es hora de que los clubes del patio peguen el salto internacional. Saben qué, la hora llegó y creo que el miedo lo hemos dejado atrás.