El campeón mundial de salto largo, el panameño Irving "El Canguro" Saladino, descartó sentirse presionado por los Juegos Olímpicos de Beijing, al señalar que se trata de una competencia más, en la cual sólo el nombre lo cambia.
"Estoy tranquilo. Me siento relajado. Es que ya estoy acostumbrado. Es otra competencia más sólo que el nombre lo cambia. Estos son los Juegos Olímpicos, pero las cosas son iguales", dijo Saladino en entrevista exclusiva a Xinhua otorgada desde la capital china a través de un diálogo vía internet.
"El Canguro" panameño negó sentirse nervioso, a pesar de que es la única esperanza para lograr la primera medalla de oro en la historia del país.
Saladino salió de Macao (región especial de China) y entró a la Villa Olímpica de Beijing el pasado domingo para luchar por la medalla dorada en las competiciones del 16 y 18 de agosto.
En su primera incursión olímpica en Atenas 2004, el panameño logró un salto de 7,42 metros, el cual no fue suficiente para pasar a la ronda final.
"Fue una gran experiencia, ya que aprendí mucho y ahora ya tengo todo en la cabeza para no cometer ningún tipo de error", aseguro.
"Estoy preparado tanto mental como físicamente. Sólo espero que todo me salga bien. Gracias a Dios, ya mi lesión no va a afectar nada", dijo Saladino.
Rutina.
"Me entreno diario desde las 6:00 p.m. hasta las 9:30 p.m. (hora de China), ya que estoy cerca de la competencia. Mi entrenador puso el horario en que más o menos voy a competir", expresó el atleta colonense.
La mejor marca de Saladino es de 8,73 metros en competencia.
"En entrenamiento no he alcanzado los 8,73 metros, es que no hacemos entrenamiento de salto completo. Sólo técnicas y saltos medios", explicó.
Para Saladino la presión es fuerte, pero no le afecta mucho.
"Siempre he dicho que si no me salen bien las cosas hay una segunda oportunidad", comentó.
"Después de que termine de competir voy a querer pasear mucho en Beijing. Los chinos me tratan bien", afirmó Saladino a Xinhua.
"Ya fui a The Venetian Macao, el hotel que tiene el casino más grande de todo el mundo, y le ganó al de Las Vegas. Sólo fui a ver, no he apostado ni un dólar porque no me gusta", enfatizó.
Familia.
"Todos los días pienso mucho en mi papá y mamá. Ellos son la base de mis victorias y mis triunfos, por ellos estoy donde estoy y por ellos he tratado de continuar mejorando", declaró Saladino, quien busca terminar con la sequía de 60 años de medallas en Juegos Olímpicos para Panamá.