Panamá en los dos clásicos mundiales donde ha visto acción ha sufrido una gran pesadilla.
Tanto es el mal sueño que los nacionales no han visto ningún triunfo en seis salidas, y en el primer clásico Holanda nos propinó el primer “no hit no run” de este torneo.
Este año, Panamá tendrá una oportunidad de poder acceder nuevamente a estar entre los gigantes de la pelota mundial, pero antes tiene que pasar una ronda preliminar con tres equipos que no cuentan con el material humano para dejarnos fuera de este torneo mundial.
La clave de este nuevo periplo del béisbol es conseguir, con antelación, a los peloteros que están en las Grandes Ligas, para de una vez por todas poner a Panamá en ese lugar que se merece, como un país productor de peloteros de calidad.
La Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis) debe hacer lo imposible para que Panamá asista a esta justa eliminatoria y al Clásico Mundial, que debemos clasificar, con los mejores jugadores.
Señores de la federación, no deben dormirse en los laureles, deben ponerse en las pilas y trabajar fuerte para poder acelerar el proceso de contratación del técnico del equipo, para que este escoja a su cuerpo técnico.
Aun el tema del técnico son meras especulaciones, y si bien se habla de Roberto Kelly, aunque el “coach” de primera base de los Gigantes de San Francisco no ha dicho la última palabra en este caso.
De no conseguirse a Kelly, el rompecabezas nacional quedaría sin una ficha, dejando incompleto al “dream team” nacional.
De seguro que con Kelly en la cueva, los peloteros como Mariano Rivera, Carlos Ruiz, Carlos Lee, Rubén Tejada, Manuel Corpas, Manuel Acosta, Bruce Chen, Randall Delgado, entre otros profesionales y de nivel vendrían con confianza, debido al respeto que se le tiene a Kelly.