A Florencio Cueto Morales nada lo cambia. Dos días después de haber ensillado al caballo ganador de la carrera más rica e importante del país, se le vio llegar al hipódromo a las 4:30 de la madrugada para atender a sus caballos.
"Me siento contento. Claro que si, pero en mi persona no hay ningún cambio; soy el mismo de siempre", manifestó Cueto Morales.
"Nosotros, el dueño, el mozo y todos los que componemos el equipo de trabajo esperábamos eso (la victoria)", señaló el entrenador que cuenta ahora con un record perfecto en el historial de clásico Presidente de la República.
Florencio Cueto Morales, hombre de pocas, aspecto sencillo y mucho trabajo, explicó la fórmula que lo llevó a estar en el pináculo de su carrera.
"La persona que trabaja tanto y llega al hipódromo a las 4:30 de la mañana todos los días, tarde o temprano observa los frutos", dijo.
Cueto, como le dicen simple y llanamente en el ámbito hípico, destacó que "cuando uno se sacrifica tanto, uno puede esperar cosas grandes de Dios".
Sobre el estado físico de Xirius, el entrenador estrella de la semana aseguró que está saludable.
Sostuvo que la carrera se desenvolvió exactamente como lo habían planeado.
En cuanto a la situación del reclamo presentado contra su protegido, sostuvo que nunca tuvo dudas, ya que el jinete Manuel Ortega "me señaló que no hizo nada, sencillamente se había dado una aglomeración".
"Salió bien de carrera, ha estado comiendo bien y toda marcha a la perfección", describió.
En cuanto al futuro del representante del Stud La Marea, señaló que esto dependerá fundamentalmente de su propietario, Celestino Carbonell.
No se descarta que pueda ser reexportado hacia Estados Unidos si mediara una oferta.
En ese aspecto Celestino Carbonell tiene alguna experiencia, ya que después de ganar con Jed Forest el clásico Presidente de 1995, logró negociarlo para su venta a Estados Unidos.
Xirius se mantuvo invicto en Panamá en tres carreras y ahora es ganador de cuando de seis actuaciones.
"Es un premio al sacrificio", Cueto
El plan de entrenamiento de Xirius fue concebido con su propietario y el equipo de trabajo un mes antes.