La selección brasileña de fútbol corre contra el tiempo y el escepticismo de sus 170 millones de seguidores para engrasar su defensa y recuperar la forma de Ronaldo y Rivaldo antes del debut en el Mundial, el 3 de junio, contra Turquía en la ciudad surcoreana de Ulsán.
Los 23 jugadores escogidos por el entrenador Luiz Felipe Scolari se reunieron por primera vez el viernes pasado en Barcelona, pero tres de los titulares fijos -Lúcio, Roberto Carlos y Rivaldo- no enfrentaron al día siguiente a la selección de Cataluña.
En otras palabras, la semana de entrenamientos de la selección en España no fue debidamente aprovechada, pues Scolari tampoco tuvo desde el comienzo al portero Dida, el defensa Anderson Polga, el centrocampista Vampeta y el delantero Luizao.
En particular, destaca la confusión de los tres zagueros a la hora de los relevos, pues los desplazamientos del líbero Anderson Polga dejan espacios que no son cubiertos, aunque las cosas podrán mejorar con el regreso de Roberto Carlos al lateral izquierdo y la entrada del titular Lucio por Edmilson.
Por lo visto en los pocos entrenamientos desde que se reunió el equipo, Cafú y Roberto Carlos continúan jugando por las bandas, pero con pocas incursiones por el centro, lo que los torna previsibles para los adversarios. Basta que un jugador se interponga en la trayectoria del romano y el madridista para neutralizarlos, pues el fuerte de ambos es la velocidad y no la habilidad con el balón en cortos espacios.
Ambos preservan el viejo vicio de ayudar poco en la marca, lo que recarga el trabajo de los cabezas de área. Para el "torcedor" estas reflexiones se resumen de forma más simple: "Si equipos modestos como Cataluña causan problemas a la defensa, qué pasará cuando aparezcan los grandes?". No hay respuesta, pues en su fase de preparación, los de Scolari enfrentaron a equipos nada exigentes, como Bolivia (6-0), Arabia Saudí (1-1) e Islandia (6-1) y solo encontraron oposición ante la eliminada Yugoslavia (1-0) y Portugal (1-1).
De la fórmula ofensiva "Ro-Ro-Ri", lanzada hace un mes contra Portugal, Brasil comienza a sentir una fuerte adicción al primer compuesto: el goleador Ronaldinho Gaúcho, pues Ronaldo sigue lejos de su forma y Rivaldo, lesionado, es una incógnita.
Escepticismo en Brasil para afinar su orquesta
De la fórmula ofensiva "Ro-Ro-Ri", Brasil comienza a sentir una fuerte adicción al goleador Ronaldinho Gaúcho.