El partido resultó como se esperaba: cerrado, de mucha marca y con pocos espacios para maniobrar.
El Tauro se aprovechó del único descuido de la zaga franciscana para marcar el 1-0 que le dio la cuota que necesitaba para salir triunfador en Penonomé.
Luis Fernando Escobar a los 22 minutos del primer tiempo fue el actor material del tanto.
Antes del gol, el partido se mantuvo suspendido por 12 minutos, debido a una acción que protagonizó el preparador de porteros del Tauro, Rogelio Igualá contra el cuarto árbitro Rolando Vidal.
Igualá le dio un fuerte manotazo en la cara a Vidal, por lo que la terna arbitral se reunió por varios minutos hasta que Igualá fue sacado del coliseo penonomeño.
En horas de la tarde se rumoró que Igualá podría ser sancionado de por vida por esa acción impropia de un profesional que se agita en el fútbol.
El partido de revancha entre taurinos y chorreranos se realizará este domingo en el Giancarlo Gronchi de Pedregal, donde los "albinegros" jugarán con la ventaja de casa y un gol de colchón.
No obstante, jamás se puede dar por muerto al San Francisco y mucho menos a Gary Stempel, un técnico que sabe preparar los partidos cuando su equipo está en desventaja en el marcador.
El 1-0 tampoco representa una diferencia amplia para los taurinos, que deberán trabajar mucho en la semana para primero aguantar la arremetida del San Francisco y luego asegurar con un gol la eliminatoria.
No se esperan muchos cambios para el juego de revancha. Si acaso la entrada de Brunet Hay en el Tauro o Miguel Olivares y Ángel Lombardo en el equipo de San Francisco, el resto será con los mismos actores y el mismo modelo de juego de Stempel y Mansilla.