La nueva Ley sobre Comportamientos Ofensivos y Amenazas tiene el objetivo de reducir el fanatismo religioso en el fútbol escocés y, entre otros, considerará como delito cualquier mensaje amenazante en el ámbito deportivo enviado mediante correo postal o correo electrónico.
"Esta nueva legislación no afectará al buen ambiente ni a la pasión de los aficionados que va asociada con el apoyo a un equipo de fútbol", declaró Roseanna Cunningham, responsable de Seguridad y Asuntos Legales en Escocia.
Cunningham aseguró que "no se trata de reducir la rivalidad ni la competición, que es el alma del fútbol, sino de erradicar el sectarismo y otras expresiones de odio de nuestro deporte nacional que son inaceptables".
"Hicimos caso a la policía y a los fiscales cuando nos comunicaron que necesitaban más autoridad para poder parar el sectarismo en el fútbol y las amenazas publicadas en internet. Esta nueva ley es una muestra clara de que el fanatismo religioso no será tolerado y que aquellos que lo promuevan serán duramente castigados por ella", concluyó Cunningham.
Los dos grandes equipos escoceses, Celtic de Glasgow y Glasgow Rangers, católico y protestante, respectivamente, mantienen una fuerte rivalidad tanto dentro como fuera de los terrenos de juego, que a veces llega a la violencia.