La selección escocesa desmontó cualquier pronóstico frente a la favorita Noruega, selección a la que venció por 2-1, lo que le permite mantener vivas sus esperanzas para entrar en la repesca.
El combinado local, dirigido por Age Hareide, arrancó de forma más enérgica, pero sus ganas toparon con una Escocia decidida que jugó a aprovechar cada ocasión.