Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy en un día muy especial, donde el amor y la amistad mandan en el terreno.
Recuerdo aquella columna que escribí el 24 de noviembre del año 2000, que decía: “Spikes con alas”, una de mis favoritas, dedicadas a mi papá, el gran “Gullett”, ese lanzador de emociones, alegría, cariño y amor, que ha lanzado muchos partidos a mi favor, ganando todos y salvando una montaña de ellos.
Hoy recordamos esos momentos grandes, bellos, inmensos. Cuando veo la película “Campo de los sueños” lloró de emoción al ver a Kevin Coster (Ray Kinsella) apañando con su padre, en un mundo de ilusiones en Iowa.
Todos aquellos que puedan apañar con sus padres, que lo hagan, es algo tan lindo que rompe el corazón.