El tema de "Más seguridad" fue uno de los principales lemas de campaña de Martín Torrijos, promesa que espera lograr con una serie de medidas y estrategias planteadas en el programa de Gobierno, así como las que han surgido después del 1° de septiembre del 2004.
De acuerdo con Olga Gólcher, ministra de Gobierno y Justicia, se ha estado trabajando cada una de las promesas del Presidente porque el aumento salarial será una realidad en unos meses.
Asimismo, se ha logrado reformar el manual del Programa de Vecinos Vigilantes, debido a que se había distorsionado totalmente.
Según Gólcher, hay 550 proyectos de vecinos vigilantes en las comunidades, pero se están formalizando los pasos a seguir dentro de este programa porque se tienen que hacer algunos cambios, entre esos que la propia comunidad se comunique.
Otro proyecto es el instalar cámaras de vigilancia en Santa Ana, El Chorrillo y San Felipe. Las áreas han sido escogidas por la propia Policía Nacional.
La balanza de la seguridad ciudadana debe estar equilibrada entre la acción coercitiva de la Policía Nacional y las medidas preventivas orientadas a evitar que los actores más vulnerables de la sociedad, los jóvenes, crucen esa línea invisible que separa lo legal de lo ilegal.
Gólcher plantea realizar una reingeníeria en el Servicio Aéreo Nacional y la Autoridad Marítima de Panamá. Sin embargo, reconoce que no es una tarea fácil, pero requiere que las personas entiendan que no van a pasar de marino a piloto o viceversa.
La decisión de Gólcher obedece a que estos servicios no están apuntando hacia el fortalecimiento del recurso.
Igualmente reconoce que uno de los principales problemas de la Policía Nacional es la falta de comunicación entre los mismos miembros de la entidad, por lo que se está trabajando para que los miembros tengan un nuevo sistema de comunicación por medio de celular.
Para el 2007 Gólcher no solo tiene proyectos para el Sistema Penitenciario, Servicio Aéreo, Marítimo, Policía Técnica Judicial, sino también presentará una ley de armas a la Asamblea Nacional, ya que el país necesita una ley que regule la posesión de armas, porque no se puede permitir que el país siga armándose con permiso o sin él.
El tema de seguridad es muy complejo y aún se requieren mejorar diversos aspectos, pero se ha trabajando en otros como la creación de las Oficinas de Seguridad Ciudadana en todas las zonas de Policía, el diseño particular de la política de Seguridad Ciudadana adscrita a la Dirección de Servicios Especiales.
Además se ha invertido en adiestramiento y equipo con apoyo del gobierno de Estados Unidos, así como la creación de la Dirección Nacional de Seguridad de Fronteras en la Policía Nacional, con capacitación en la frontera con Costa Rica.
No obstante, Gólcher reconoce que todavía falta mucho por hacer, pero que el Gobierno del presidente Torrijos aún no ha terminado y toda gestión lleva una gradualidad.
Vivimos tiempos violentos. La calle ya no es un lugar tranquilo y seguro. La delincuencia va ganando terreno y la policía se ve obligada a multiplicar esfuerzos para frenar el crecimiento delictivo. La inseguridad es uno de los principales problemas del país y uno de los mayores retos del gobierno de Martín Torrijos, quien durante la campaña electoral prometió destinar mayores recursos a la Policía Nacional para dotarla de mejor equipo y aumentar el salario de sus miembros, para acabar con la delincuencia.
No obstante, los incidentes violentos que ocurren en nuestro país, en los que salen a relucir las armas de fuego, generadores primarios de esa violencia, son los principales causantes de homicidios y heridos que resaltan en las estadísticas de la Policía Nacional. Estas cifras no pueden ser más descriptivas. Muestran de forma fría, una escalada de violencia que aumenta año tras año.
De acuerdo con estas cifras, sólo en el período comprendido entre el mes de enero a la fecha, la Policía Nacional ha decomisado 524 armas de uso civil de variados calibres, entre revólveres, pistolas y otro tanto de escopetas y rifles. Y eso que Panamá no fabrica ni exporta estos tipos de instrumentos de fuerza letal.
En el 2006 se vieron involucradas en varios casos delictivos, 6 mil 600 armas de fuego, de las cuales 215 provocaron muertes violentas, mil 411 causaron heridas a ciudadanos y 2 mil 795 fueron utilizadas para cometer robos o atracos.