El seleccionador de Eslovaquia, Vladimir Weiss, apuntala la puesta a punto de su equipo, con el que pretende seguir haciendo historia tras la "impensable" clasificación para los octavos de final de Sudáfrica 2010, donde se enfrentará a Holanda en Durban.
El preparador del conjunto centroeuropeo, que presume de haber sido el artífice de la primera presencia mundialista de Eslovaquia, sigue resguardado en el factor sorpresa que proyectó a su equipo más allá de la primera fase. Por encima de Italia, último campeón y gran favorito, que ha quedado eliminada de la cita mundialista.