Ironías de la vida impuestas por una realidad contemporánea cada vez más preocupante y compleja. Tres días antes de los repudiados atentados ocurridos en España, su embajador en Panamá, Gerardo Zaldívar nos dijo que la lucha contra el terrorismo es uno de los puntos inamovibles de la agenda de estado de su país, un hecho que no variará independientemente de quién gane las elecciones que se registran hoy allí.
Y es así porque esa Nación lleva décadas enfrentada a acciones de esa naturaleza, y combatirlas se convirtió en una de sus prioridades para fortalecer el proceso democrático a que se abocó después de la dictadura que encabezó el Generalísimo Francisco Franco.
"El terrorismo es una lacra sin fronteras", nos declaró 24 horas después de los sucesos, al finalizar la misa en la Iglesia del Carmen con que el pasado viernes centenares de panameños y españoles residentes en Ciudad de Panamá expresaron su solidaridad con la nación Ibérica, ante la carnicería ocurrida en Madrid.
Pero Zaldívar subrayó además la presencia en toda España de casi 12 millones de personas que se volcaron a las calles en una lección de civismo para infringir lo que el diplomático denominó como "una gran derrota para el terrorismo" .
Lo importante -dijo-, es perder el miedo y saber que los cobardes son los que accionan bombas a distancia y disparan en la nuca.
En sus primeras declaraciones a Semblanzas el diplomático español sostuvo que en los comicios de hoy lo que está en juego es la reválida de un proceso democrático con que los españoles defienden su derecho a vivir en paz y en democracia, y en eso ninguno de los dos partidos mayoritarios están dispuestos a hacer concesiones.
Le preguntamos sobre las propuestas de reforma a la Constitución y las voces que como el país Vasco hablan de independencia. ¿El que ahora aparezca Cataluña haciendo casi idénticos planteamientos sugiere un desmembramiento de España?
Zaldívar aseguró que no, que se trata de planteamientos mediáticos sin respaldo mayoritario. Es una consigna minoritaria que tiene como exponentes a los asesinos de ETA, dijo.
Sobre las propuestas de reforma a la Constitución señaló que no es un asunto prioritario, aun cuando reconoció que algunos partidos la formulan.
Gerardo Zaldívar en un abogado que hace 19 años ingresó al servicio diplomático español, y salvo Pakistán y Costa de Marfil, toda su carrera ha transcurrido en América Latina. Habla inglés, francés e italiano y un poco de alemán, y al momento de ser designado embajador en Panamá servía como subdirector general de MERCOSUR y Chile en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Describe como sólido el proceso democrático de España, revalidado por la alternabilidad de poder, y fruto de un consenso de todas las fuerzas políticas de ese país para desembocar en una democracia sin traumas.
A ello atribuye la fuerza con que emerge España en Europa en los últimos años, la adecuación de sus reformas internas y el equilibrio de relaciones que se experimentan en el viejo continente.
Hoy no se puede hablar -señala- de una Europa fuerte del norte y una débil del sur, y a eso ha contribuido en alguna medida el papel de España.
España había solicitado desde 1960 su ingreso a la Unión Europea, pero una cláusula sobre la democracia impedía la materialización de su petición.
Pero en el peso que logra su país ante la comunidad Europea, Zaldívar destaca sus relaciones con América Latina, dado los antecedentes históricos y culturales. Cita al hasta hoy Jefe del Gobierno Español, José María Aznar cuando señaló que España no puede ser concebida sin América Latina.
Se trata de la expansión y fortalecimiento de las relaciones españolas con el nuevo mundo, y en ese contexto la presencia empresarial española en la región, que desde 1991 muestra una inversión que supera los diez mil millones de dólares, bajo un concepto que involucra una preocupación seria por el bienestar de sus habitantes.
El caso de Argentina, pese a la grave crisis por la que ha transitado ese país, ninguna empresa española se retiró, subraya.
Ese comportamiento ante la región es otro de los puntos invariables de la agenda de Estado de España, según se desprende de las declaraciones de Zaldívar.
También está el respaldo incondicional de España a la negociación de un tratado de libre comercio entre Centroamérica y la Unión Europea.
No solo en el acuerdo político y de cooperación, si no también en su tercer pilar que sería el acuerdo de libre comercio. No solamente como Unión Europea, sino como españoles, queremos el mayor bienestar en la región porque estamos convencidos de que la integración es el paso necesario para poder conseguir muchas más cosas, que a nivel individual serían difíciles de obtener. Nosotros somos el mejor ejemplo de eso. Si nos hubiéramos quedado fuera de la Unión Europea indudablemente, a pesar de todo el esfuerzo realizado, no seríamos lo que somos en estos momentos, explicó.
a. Oponerse a esa tendencia por creer, por ejemplo, que es mala (Lo cual sería un suicidio) Tipo Cuba
b. Integrarse al modelo globalizado sacrificando su haber cultural (como el causante de su subdesarrollo) Tipo Puerto Rico
c. Aceptar lo inevitable procurando sacarle el mejor partido o, por lo menos, evitando el mayor mal. Tipo Chile
Semblanzas: ¿Supone esta ofensiva mundializadora un desmembramiento de lo nacional? ¿Aun cuando supusiera una fusión que nos garantice presencia, el surgimiento de un nuevo producto no desplaza lo autóctono?
OP: Si y no. Pero no hay que tener miedo. La historia del mundo no depende de nosotros, los líderes son otros. Tenemos una gran responsabilidad dentro del marco de lo nacional, una cierta responsabilidad en el ámbito latinoamericano y una, muy menor, en los rumbos del futuro del mundo. Por lo tanto hay que hacer los cambios que sean necesarios (entiéndase, la apertura cultural) para no quedarnos por fuera y, al mismo tiempo, reforzar nuestra postura para tener algo que ofrecer en un mundo globalizado.
Semblanzas: En esta batalla el control de las mentes parece cardinal, y en ella el papel de los medios se presenta como decisivo ¿Qué papel le atribuye a estos medios en la defensa de lo nacional?
OP: Si esperamos una actitud bondadosa de parte de los poderes internacionales estaremos perdidos. Los medios, al igual que la Educación, son los responsables de comprender y difundir aquellos aspectos en los que debemos ser flexibles y aquellos que debemos proteger y fortalecer ( aunque sea por instinto o por sobrevivencia).
Semblanzas: Hay quiénes se aferran a la tradición como una forma de preservar lo que hemos llamado lo nuestro ¿No es eso ir en contra vía, o retar a una manifestación universal que tarde o temprano terminará por devorarnos?
OP: Los panameños tenemos una histórica experiencia en esto de la globalización. Hemos sido víctimas de todos los imperialismos de moda; pero ese mismo hecho nos ha ofrecido un folklore tan rico y variado que aunque nos sacuda culturalmente nos enriquece y no nos extraña. Nos invadieron con el Jazz, por ejemplo, y nosotros les contestamos con Danilo Pérez.
Semblanzas: Ahora bien, desde los tiempos coloniales Panamá ha sido una nación de expresión multicultural, y aun se debate sin conclusión a cerca de "lo panameño", ¿cómo administrar esta realidad en la lucha por la defensa de lo nacional? ¿Esa condición multicultural - a su criterio- fortalece o debilita nuestra cultura nacional?
OP: Lo "panameño" está definido desde hace un buen rato. Es único y es,
afortunadamente, multicultural. La individualidad, si es fuerte, no se pierde en la colectividad. Si es necesario se enriquece (y creo que eso es lo que ha ocurrido con Panamá). El reggae, por ejemplo, llegó sepa Dios de dónde; pero son los regeseros panameños los que mejor lo cantan en español.
Semblanzas:¿No le parece un poco desfazado hablar de cultura nacional en momentos en que la globalización borra fronteras?
OP: La globalización, como todo en la vida, trae cosas positivas y negativas. A nosotros nos toca escoger. Es la eterna lucha del bien contra el mal.
Semblanzas: Si la globalización supone un nuevo contexto, altamente competitivo, para las manifestaciones culturales de los asociados ¿de qué manera concibe la promoción y desarrollo del talento nacional?
OP: Para eso, primeramente, se creó el Instituto Nacional de Cultura.
Semblanzas: Hay proponentes para la creación de una industria de cine en Panamá ¿Cómo ve este proyecto?
OP: Todos los medios de comunicación tienen un papel fundamental que cumplir. Algunos en forma más masiva que otros. Hay un número importante de jóvenes panameños estudiando cine en el exterior. Algunos ya se han aventurado a hacer películas. Creo que el desarrollo de una producción televisiva es prioritario para países como el nuestro.
Semblanzas: Si de globalización se trata ¿cuál sería -por ejemplo- para Panamá nuestro Señor de los Anillos.
OP: Por ahí anda ya. Sería cuestión de detectarlo y apoyarlo.
Semblanzas: En concreto, ¿cómo enfrentar los embates de la globalización?
OP: El Folklore es, tal vez, la actividad más organizada y de consumo masivo que tiene Panamá. Qué suerte, no?. Estoy hablando de Entidad Nacional. Es fuerte y es flexible. Es nuestra mejor arma contra los aspectos negativos que pueda aportarnos la globalización.