En Salzburg, sobre un tiro libre de Georgios Karagounis a los 41’, Angelos Charisteas puso a ganar a Grecia. Está bien que ni Grecia ganando tenía opciones, ni España perdiendo tenía por qué precuparse. Luis Aragonés con un onceno de puro suplentes, quería probarle a la tribuna roja que le alcanzaba para ganar. Y así fue. Hubo desmarque de Dani Güiza que dejó el balón, de cabeza, hacia un Rubén De la Red, que perforó las mallas helénicas, a los 61’; y el avancista del Mallorca, Güiza, puso el del triunfo, a un minuto del final.
Rusia ganó la grande, dejando por un 2-0, a Suecia, en el Estadio Tivoli NEU de Innsbruck, goles de Roman Anatolevic Pavlyuchenko (23’), y Andrei Sergeyevic Arshavin (50’), contra todo pronóstico. Lo que importa es lo que ocurra a partir de hoy, con el comienzo de los cuartos de final. Portugal y Alemania saben que no hay mañana para uno de los dos. Mañana, se enfrentan Croacia y Turquía.
El sábado, Holanda topará con Rusia. Y el domingo, habrá una final anticipada: España e Italia, donde sólo uno ganará, y el que pierda, definitivamente, se va.