España no quiere desaprovechar hoy en cuartos de final ante la República Checa el impulso que se dio en octavos ganando a Brasil, tras una remontada épica que le añade aún más favoritismo que el que ya tenía antes del inicio del mundial sub-20 que se está jugando en Canadá.
La selección española se encuentra ya en Edmonton descansando de un viaje corto desde Burnaby, pero excesivamente tempranero para la hora en la que terminó el miércoles el encuentro ante la verdeamarela, lo que apenas permitió dormir y descansar a los jugadores.
En el Estado de Alberta, el equipo de Ginés Meléndez se encuentra con más confianza ante un choque cuya victoria le aseguraría permanecer en Canadá hasta el final del torneo, es decir, hasta el 22 de julio, día en el que se disputará la final y el partido por el tercer y cuarto puesto.
No es aguantar hasta el final la pretensión del equipo español, sino repetir en el mundial el excelente torneo que el año pasado en Polonia le llevó a conseguir el título continental.
Camino llevan de ello tras quedar primeros de grupo en la primera fase y haber eliminado a Brasil en octavos, pero aún le quedan tres pasos por dar, el primero ante una República Checa con la que jugó el único amistoso previo al viaje a Norteamérica.