La selección española de voleibol desperdició una nueva oportunidad de clasificarse para los Juegos de Pekín, al perder en una agónica final ante Serbia (2-3), en un partido que comenzó dominando por 2-0.
A partir de ahora, al sueño olímpico español sólo le queda una opción: ganar uno de los preolímpicos mundiales que se disputarán en mayo.
En las dos primeras mangas, el juego español fue impecable. Concentración máxima y mínimos fallos fueron sus mejores cartas. Serbia, no obstante, plantó cara durante un primer set con ínfimas ventajas a favor de uno y otro.
Los serbios aún lograron salvar dos balones de set, pero una nueva acción del menor de los hermanos Falasca y un error de Ivan Miljkovic dieron el triunfo a España 26-24.
El segundo parcial fue un paseo triunfal de los españoles que llegaron a humillar a sus adversarios (20-8). Las piezas claves del engranaje balcánico, el colocador Nikola Gbric y el opuesto Miljkovic, desaparecieron. El primero incluso, tuvo que ser sustituido, y el opuesto encadenó fallo tras fallo.