Un Espanyol al borde del precipicio quiere iniciar hoy su escalada en la clasificación frente al Atlético de Madrid y maquillar un 2008 horroroso, mientras los rojiblancos quieren continuar subiendo hacia puestos de Liga de Campeones.
Desde el triunfo ante el Villarreal el pasado 5 de enero, todo le ha salido mal al Espanyol. La pasada campaña perdió su puesto de privilegio, y acabó moralmente hundido.