Los franceses que escaparon de sus secuestradores aprovecharon en su huida una fuerte tormenta caída en la Amazonía ecuatoriana y caminaron durante días antes de encontrar a alguien que les ayudara, aseguró ayer Philippe Moreau, encargado de negocios de la Embajada de Francia en Quito.
Los captores vestían de camuflaje y estaban bien armados, informó Moreau conforme a las declaraciones de los franceses, que se encuentran en buen esdo de salud y permanecen en la capital ecuatoriana.
Los dos franceses fueron secuestrados el 12 de octubre en el helicóptero de una empresa que presta servicios a compañías petroleras, junto a seis estadounidenses, un chileno y un argentino que permanecen retenidos y en paradero desconocido.
Moreau facilitó pocos detalles sobre el suceso, alegando razones de "seguridad nacional", e indicó que los franceses "tuvieron mucha suerte" al ser separados del resto del grupo cuando se les ordenó aterrizar con el helicóptero en el río fronterizo San Miguel, junto con algunos de los secuestradores.
El diplomático añadió que el pasado sábado se produjo una fuerte tormenta, que los franceses aprovecharon para huir, y que tras varios días de camino se encontraron con varios lugareños y posteriormente viajaron a Quito.
Según la versión del encargado de negocios, la mitad de los aproximadamente cuarenta secuestradores abandonó el jueves pasado el lugar del suceso a pie y el resto abordó el helicóptero, que fue localizado al día siguiente.