La obra musical "La esquina de Gardel", mostró a los espectadores apasionados por el tango el estilo y la calidad de los mejores musicales de Broadway, donde las bailarines danzaban al unísono.
Cada una de las coreografías, con vestimentas de esa época de oro, transportó a los presentes por más de una hora, a la cuna del tango, Buenos Aires, donde las historias de amor y desencuentros, interpretadas por Gardel, estaban a la vuelta de la esquina.